elecciones-2026

Fujimori rompe el empate técnico y Sánchez se desmorona en el voto rural a tres semanas del balotaje

La última encuesta de Ipsos para Perú21 otorga una ventaja de 4 puntos a Keiko Fujimori (39% vs. 35%), mientras Roberto Sánchez pierde 6 puntos en el campo, su bastión histórico. Los indecisos se disparan al 12% y definen el futuro de la elección.


Lima, 18 de mayo de 2026. El empate técnico que marcó el inicio de la campaña para la segunda vuelta del 7 de junio se ha roto. La más reciente encuesta de Ipsos Perú, publicada por el diario Perú21, sitúa a Keiko Fujimori (Fuerza Popular) con una ventaja de cuatro puntos sobre Roberto Sánchez (Juntos por el Perú): 39% frente a 35% en intención de voto válido.

Pero el dato que anticipa un posible reordenamiento del electorado no es solo la ventaja fujimorista. El termómetro más sensible lo marcan dos fenómenos simultáneos: el derrumbe de Sánchez en el voto rural —donde pierde seis puntos en un mes— y la explosión de indecisos, que pasan del 7% al 12% a nivel nacional. Casi uno de cada cinco electores que antes respaldaban al candidato oficialista ahora duda o se refugia en el voto en blanco.


Un escenario que cambia de cara al debate

La medición, realizada el 16 y 17 de mayo mediante 1.210 entrevistas presenciales en 24 departamentos y el Callao (margen de error ±2.8%, nivel de confianza 95%), refleja la primera sacudida real tras la proclamación del balotaje por el JNE. En abril, ambos candidatos empataban con 38%. Hoy, Fujimori suma un punto y Sánchez retrocede tres.

El director de Estudios de Opinión de Ipsos, Guillermo Loli, ya lo había anticipado en semanas previas: “A medida que Sánchez se ha vuelto más conocido, sectores adicionales manifiestan oposición”. Las razones inmediatas: su vínculo con Antauro Humala, la promesa de indultar a Pedro Castillo y las investigaciones fiscales que lo alcanzan.


El mapa geográfico: dos tendencias opuestas

El análisis por zonas revela la naturaleza del vuelco electoral:

  • Lima Metropolitana (la principal bolsa de votos): Fujimori escala del 50% al 54%, mientras Sánchez cae del 25% al 23%.
  • Otras ciudades del interior: Sánchez pierde cuatro puntos (del 40% al 36%); Fujimori se mantiene en 35%.
  • Zona rural (bastión de Sánchez en abril): el candidato se desploma del 55% al 49%. Fujimori no crece allí (26% estable), pero el voto rural indeciso se dispara del 3% al 11%.

El patrón es claro: el electorado rural que apoyó a Sánchez en primera vuelta no está migrando hacia Fujimori, sino hacia la abstención o la duda. Ese movimiento, si se consolida, neutraliza la principal fortaleza territorial del candidato de Juntos por el Perú.


Los indecisos: el verdadero termómetro de la elección

El 12% de indecisos más el 14% que votaría en blanco o viciado conforman un bloque del 26% del electorado —casi la misma magnitud que la diferencia actual entre ambos candidatos en voto válido. En un balotaje con márgenes tan ajustados, ese segmento decidirá la elección.

Los últimos grandes eventos que pueden moverlo serán el debate de equipos técnicos (24 de mayo) y el debate presidencial (31 de mayo). Hasta entonces, la ventaja de Fujimori es real pero no irreversible: técnicamente se encuentra dentro del borde superior del margen de error. La campaña entra en su fase más volátil.

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